Experiencias gratificantes, en la participación del programa Hijos de Noruega

“Si se inscribe, puede ir aprender la lengua y la cultura y participar en los campamentos que tienen una genealogía guía”, dice Arden.

Arden vio por primera vez los países escandinavos, cuando ella estaba en su 40s.

En Noruega se encontró con montañas y cascadas, las más bellas que había visto.

Asimismo, señala algo muy curioso que le llamó la atención en su viaje a Noruega y es que los restaurantes sirven porciones pequeñas de alimentos y no se puede llevar a casa si le sobra comida.
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Si un cliente quiere más comida, el servidor le sirve en el plato hasta tres o cuatro veces más, dice ella, pero nunca una cantidad que se considere no se pueda llegar a comer.

También observó cómo la gente no era homogénea.

“Uno pensaría que todo el mundo es rubio, pero no”, dice. “Pero la mayoría tienen los ojos azules y la piel blanca”.